sábado, 2 de agosto de 2014

El perfume-

"La imagen deslumbrante del paisaje, la luz cegadora, la fuerza e intensidad de la vista le causaban dolor. Sólo le gustaba el resplandor de la luna. Su luz no tenía color y perfilaba débilmente el terreno, bañando la tierra con un tinte gris sucio y estrangulando la vida durante una noche. Este mundo como de plomo fundido en el que sólo se movía el viento, que a veces se cernía sobre los bosques grises como una sombra, y en el que sólo vivían las fragancias de la tierra desnuda, era el único mundo aceptable para él porque se parecía al mundo de su alma".

- Patrick Süskind

miércoles, 30 de julio de 2014

Qué.

¿Para qué sirve vivir?
No elegimos esta vida, nos arrojan a este mundo tan extraño sin siquiera preguntarnos, con unos padres, hermanos y familia que nosotros no elegimos y un lugar y una época de la cual no tenemos ni idea. Nos obligan a crecer, tener responsabilidades, obedecer órdenes y normas; tenemos alegrías, pero también grandes penas. Muchas decepciones y poca felicidad. Preocupaciones, miedos, traiciones y dolor y más dolor. Tenemos que aprender sobre el mundo, su historia, sus sociedades, sus religiones, su gente, la de ahora y la de antes. Nos obligan a entender el mundo cuando es el mayor misterio de la humanidad. Tenemos que soportar las injusticias que nosotros mismos cometemos, tenemos que aguantar el daño que nosotros mismos nos hacemos… y todo esto, ¿para qué?
Con suerte, tendrás una vida bastante feliz y plena, y aún así habrás tenido que soportar todo lo que he mencionado antes. Pero al final, morirás y todo lo que es este lío de la vida no significará nada. Dejando aparte el tema de las religiones, el Paraíso cristiano, musulmán o judío, la vida eterna después de la muerte egipcia o la reencarnación en otra persona del budismo o el hinduismo; dejando de lado las cuestiones terrenales y mundanas, lo más probable es que, cuando las reacciones químicas de tu cerebro dejen de funcionar y te apagues como una máquina, formarás parte de todo lo demás. Tu cuerpo se desintegrará con el tiempo o tus cenizas se perderán en la infinitud.
Y entonces me pregunto, ¿para qué demonios sirve siquiera vivir? Si la vida es un regalo maravilloso como he oído decir, ¿para quién se supone que es el regalo? Nosotros nacemos, pero cuando morimos, nos vamos para no volver a aparecer, y del mismo modo que nos desvanecemos, antes de nacer no éramos nada, de nada. Por lo tanto, la vida no es para nadie en concreto ni se queda en ningún ser que viva. Además, ¿qué sentido tiene darle la vida a algo que no podrá soportarla por más de diez minutos, dos días, un año, 7 años o 90 años? ¿Por qué le vas a dar a algo un regalo tan maravilloso si, comparado con los tantísimos años que tiene el universo, lo va a desechar enseguida?
¿Qué sentido tiene darle la vida a una mosca que vivirá tres días? ¿Qué sentido tiene darle la vida a un bebé que morirá antes de nacer? ¿Qué sentido tiene darle la vida a un niño que morirá de hambre o en una guerra a los cinco años?
¿Qué sentido tiene darle la vida a una persona que pasará una vida de auténtico sufrimiento?
¿Qué sentido tiene nacer, vivir, y después desvanecerte como si nunca hubieras vivido?
¿Qué sentido tiene recibir un regalo tan excepcional si, en cuanto se vaya, nos quedaremos como antes de recibirlo?
¿Para qué sirve vivir?    

jueves, 17 de julio de 2014

El esfuerzo de las cosas

No creo que haya algo más difícil de poseer ni de mantener que la fuerza de voluntad. Al menos para mí. 
He aprendido que por mucho que te esfuerces, en el momento en el que dejas todo para mañana y te flaquean las fuerzas, ya has perdido por completo.
Desde mi punto de vista, la fuerza de voluntad se puede tener si se necesita para algo que amas en lo más profundo, y si tienes una mente y corazón decididos. Si una de las dos te falla, la voluntad también.
Sé que es muy fácil decir que, cualquier cosa, a base de esfuerzo y dedicación, se acaba consiguiendo. Es algo que nunca me ha gustado oír y que no es completamente cierta.
Hay veces que estás haciendo todo bien, y aun así resulta un fracaso. Pero así es como funciona nuestro mundo.

Eso sí. 

La sensación de lograr algo que te ha costado tantísimo esfuerzo es la sensación más satisfactoria que hay.

sábado, 5 de julio de 2014

Reseña: El Perfume - Patrick Süskind

Nombre: El perfume (Das Parfum), Historia de un asesino.

Autor: Patrick Süskind

Pequeña biografía del autor: Patrick Süskind nació en 1949 en la localidad bávara de Ambach, Alemania. Hijo del escritor expresionista W. E. Súskind, su primera novela, El Perfume (1985), le valió inmediata notoriedad mundial. Es autor también del monólogo El Contrabajo, de las novelas La Paloma y La Historia del Señor Sommer y del libro de relatos Un Combate, todos ellos publicados por Seix Barral.

Sinopsis: Jean-Baptiste Grenouille posee una de las mejores narices de todo París y, probablemente, de todo el mundo. Su habilidad olfativa es tan buena que le permite guiarse en completa oscuridad, distinguir todos los componentes de un perfume y advertir el aroma de una persona a millas de distancia. A pesar de todo, Grenouille causa miedo, asco, indiferencia y rechazo a todo el mundo y siempre está solo. Pero un día, el aroma de una niña cerca de la pubertad cambiará la vida de Jean-Baptiste Grenouille y será el comienzo de una búsqueda para este hombre, y el nacimiento de un frío y calculador asesino.

Opinión personal: Después de acabar el libro, no podía dejar de pensar por qué no lo leí antes. Durante la lectura, he descubierto la forma tan bonita de escribir del autor (a pesar de no haberlo leído en versión original). En un primer momento, puede parecer que la forma de escribir es más bien sencilla, pero todo forma parte de una gran composición, y el autor crea con ello una obra muy sistematizada y completa que a veces llega hasta lo complicado.
En todo el libro abundan las descripciones. Esto puede parecer aburrido para algunas personas, pero desde mi punto de vista, ayuda enormemente a crear una imagen mental muy clara de lo que está sucediendo, te recrea todo con unos detalles tan minuciosos que casi podrías estar ahí. Nos permite acercarnos al protagonista, y llegar a entender su comportamiento en ciertos casos y entenderlo a él mismo; pero también nos permite conocer a fondo a los otros personajes con los que se cruza el protagonista. Casi que puedes sentir hasta los olores.
En cuanto al protagonista, se le presenta desde el momento en que nace, como un ser malvado y terco. Lo de terco es totalmente cierto, solo hace falta ver que ha pasado por todas las enfermedades habidas y por haber, a las cuales ha sobrevivido, ha podido pasar siete años en una cueva bajo una montaña a kilómetros de cualquier ser humano y tantas otras cosas. Ese hombre parecía indestructible.
Pero, por otra parte, a mi no me pareció alguien "malvado", hasta que él mismo lo aceptó. Yo simplemente lo veía como un hombre que no era humano. Pero porque no tenía esos conceptos de "amor", "aprensión", "empatía", etc., que la mayoría de seres humanos tiene. Por eso, cuando hace todo lo que hace, solo veo a una persona que asesina a jóvenes y que no lo ve como algo "malo". Pero esa es solo mi opinión, claro.
En definitiva, este libro es magnífico para aquellos a los que les gusta leer realidad y ficción, porque, lo aseguro, el libro puede pasar desde la situación más cotidiana XVIII, hasta la situación más inverosímil, tanto en ese siglo como en el nuestro.

Inicio del primer capítulo: Por si mi opinión os parece demasiado subjetiva (ya que es una opinión), os dejaré un trocito del primer capítulo.

En el siglo XVIII vivió en Francia uno de los hombres más geniales y abominables de una época en que no escasearon los hombres abominables y geniales. Aquí relataremos su historia. Se llamaba Jean-Baptiste Grenouille y si su nombre, a diferencia del de los otros monstruos geniales como De Sade, Saint-Just, Fouché, Napoleón, etcétera, ha caído en el olvido, no se debe en modo alguno a que Grenouille fuera a la zaga de estos hombres célebres y tenebrosos en altanería, desprecio por sus semejantes, inmoralidad, en una palabra, impiedad, sino a que su genio y su única ambición se limitaba a un terreno que no deja huellas en la historia: el efímero mundo de los olores. [...]


Espero que mi reseña (o intento de reseña) os incite a leer este maravilloso libro, porque aseguro que os dejará más que satisfechos.








viernes, 4 de julio de 2014

Poemas en prosa

"¡MAÑANA, MAÑANA!"
¡Cuán vacíos, cuán anodinos e insignificantes son casi todos los días vividos! ¡Qué escasas huellas dejan! ¡Cuán estúpido y falto de sentido ha sido el trascurrir de todas esas horas, una tras otra!
Y, sin embargo, el hombre quiere existir: aprecia la vida y confía en ella, en sí mismo y en el porvenir... ¡Y cuánto bien espera de ese porvenir! Pero, ¿por qué se imagina que los días venideros no habrán de parecerse a este día recién vivido?
Es que ni siquiera se lo imagina. No suele meditar, y hace bien.
<<¡Mañana, mañana sí!>>- se consuela a sí mismo, hasta que ese <<mañana>> lo lleve a la tumba.
Y una vez en la tumba, quieras o no, ya dejas de meditar.
- Iván S. Turguénev

viernes, 27 de junio de 2014

Tesoros

Esa persona que nunca sonríe es la que más ganas de sonreír tiene.
Esa persona que nunca se ríe, quiere reír a carcajadas.
Esa persona que nunca baila, cuando está sola baila por horas.
Esa persona que nunca habla, tiene mil cosas que contar.
Esa persona que no tiene amigos, es el mejor amigo.
Esa persona que no expresa nada, tiene un oleaje de sentimientos desbordándose por dentro.
Esa persona que nunca llora, siente continuamente un nudo en la garganta y sus lágrimas al borde de los ojos.
Esa persona que todos ignoran, es un mundo. Y solo unos pocos descubrirán su grandeza.



jueves, 19 de junio de 2014

Unlimited

Hay veces en las que es difícil mantener la motivación. Para cualquier cosa que hagas sientes que no tienes ganas de hacerlo, piensas que no sirve para nada hacerlo, y empiezas a preguntarte por qué haces lo que haces, si no te da ninguna satisfacción.

Es algo desesperante porque cualquier cosa acabará siendo un infierno y no podrás estar a gusto con nada. Después de eso solo te deprimirás y estarás decaído. Y cuando te quieras dar cuenta habrán pasado meses y tú seguirás igual, deseando que algo pase, y sabiendo que nada pasará.

Y mientras esperas ese algo, te darás cuenta de que han pasado años, y sentirás que has desperdiciado el tiempo. Que es exactamente lo que habrás hecho. 

Si hay algo que he aprendido en estos diecisiete años, es que si quieres que algo ocurra, lo peor que puedes hacer es esperar. Si realmente lo quieres, eres tú el que tiene que ir a buscarlo, porque las cosas no son tan sencillas.

Supongo que esa es la gracia de vivir, que no tiene nada de gracia.