sábado, 22 de marzo de 2014

"No es fácil disimular la tristeza bajo una sonrisa, ¿cierto?"

Todas, absolutamente toooodas las personas del planeta, nos hemos sentido alguna vez decaídas, deprimidas, tristes, sin ganas de hacer nada y/o con la sensación de que todo nos sale mal y somos unos "inútiles".

Cuando tengo días así, sinceramente, me cuesta mucho remontar el ánimo. Muchas veces no puedo sentirme mejor y me tengo que resignar.

El caso es que me he puesto a pensar sobre qué se podría hacer para que, en una situación así, uno pueda evitar caerse en el "pozo de la agonía" que, dicho de forma exagerada, se trata de "ponerse triste porque se está triste".

No sé si es la Solución, pero sí me ha hecho pensar que puede ser bastante útil.

¿No os ha pasado a veces, que alguien, de manera inesperada y cogiéndoos desprevenidos, os hace un cumplido u os dice algo realmente agradable?

Bien, pues he ahí una de las soluciones que se me han ocurrido. En primer lugar, debería decir que depende de ti mismo el que estés triste, contento, feliz, etc. Tu felicidad depende única y exclusivamente de ti.

Pero, por otra parte, el hecho de que una persona venga de repente y te diga algo agradable, cuando tú estás teniendo un día horrible, creo que debe ser un alivio.

No digo que os sentéis a esperar hasta que venga alguien y que os anime con sus bonitas palabras, porque muchas veces eso no sucederá.

Pero, imaginad que sois vosotros esas personas, las que tenéis que ir a esas otras personas que están teniendo un mal día. Imaginad el bien que estáis haciendo con solo expresar algo mediante tres sencillas frases.

¿No tenéis a veces la necesidad de que alguien os diga lo bien que lo estáis haciendo, lo mucho que os estáis esforzando, lo mucho que os necesitan, lo importante que sois, lo especiales...?

¿No os parece algo realmente maravilloso ser la razón por la cual has hecho feliz a alguien por toooodo un día? ¡Un día, ni más ni menos! ¡Un día menos en el que estén tristes! 

A mí, cosas como estas, pensar que le he alegrado el día a alguien, o aunque sea un rato, me ponen automáticamente de buen humor. No es una felicidad completa, es más bien "indirecta", pero sienta muy bien.

No estoy hablando de ser hipócrita, falso, etc, solo hablo de actuar en base a cómo nos gustaría que nos trataran; ya que eso suele ser correspondido con la misma moneda.




jueves, 13 de marzo de 2014

'Fuck society'

La sociedad y mi problema de "no encajo en ningún lado".

En primer lugar, no estoy escribiendo esto precisamente para hacerme la víctima, es más, todo lo que voy a poner no es ni para llamar la atención, ya que no suelo hablar de esto con nadie.

Soy una adolescente de casi 17 años que ha pasado la mayor parte de su existencia con el desagradable sentimiento de no encajar en ningún lado. Esto no quiere decir que no tenga/ haya tenido amigos. Pero aunque esté rodeada por miles y miles de personas, es muy fácil que me sienta sola, fuera de lugar, etc.

Dejando a parte el hecho de que no estoy a gusto con la mayoría de las personas, mi personalidad no ayuda mucho. Se podría decir que "rehúyo" a las personas.
Muchos me han dicho ya que es mi culpa por no querer encajar, por no relacionarme, por no hacer lo que los adolescentes de mi edad suelen hacer, por infinitas cosas de las que "tú tienes la culpa".

Que no les digo yo que no, porque es así. Sí, soy yo la que no se inmiscuye demasiado con la sociedad (esto no quiere decir que sea un completo desecho social). Pero, aunque algunos no puedan llegar a creerlo, no es a conciencia.

En mi defensa he de decir, que cualquier cosa que haga frente a la humanidad, lo hago con un alto porcentaje de miedo y pánico.
Así es, esta inactividad social por mi parte, solo se debe a un miedo irracional que por las personas tengo. He ido mejorando con el tiempo, pero depende de con qué cosas, soy la persona más insegura del planeta.

Conclusión: no sé qué hacer conmigo misma y me desespero yo solita.

PD: si conocéis a alguien que tenga una personalidad similar, por lo que más queráis, no le echéis en cara su comportamiento. Las personas que somos así, no lo hemos elegido y aunque quisiéramos no podemos cambiar tan fácilmente.









miércoles, 12 de marzo de 2014

YO, YO, MEH

Voy a hacer algo que detesto bastante: voy a hablar de mí. Aunque seguro que no le importe a nadie. Ni le servirá de algo a alguien seguramente. Pero ahí se queda.

El caso es que yo, así como soy yo, soy una persona negativa.
Desde que nací, he vivido enfadada con el mundo entero. Me pasaban cosas malas, y lo único que podía pensar es que mi vida daba asco y que todas las cosas malas me pasaban a mí. Y cuantas más cosas malas me ocurrían, más feliz veía a la gente de mi alrededor, con lo que mi rabia hacia todos aumentaba.

Mi actitud con todo daba asco, y yo siempre iba con el ánimo por los suelos. Nunca me paré a pensar de verdad si tenía un problema, y mucho menos me paré a pensar una forma de solucionar esa actitud tan desagradable hacia el mundo y la vida. Yo simplemente pensaba que era así y debía resignarme y aceptarlo.

Pero por casualidades de la vida, o por alguna 'fuerza trascendental' (Dios, el Cosmos, Papá Noel, lo que quieras) he podido reaccionar a tiempo. Desde mi punto de vista, es la situación más extraña y sinsentido que he experimentado nunca. Ha sido algo así:

Me levanté un día, estaba feliz y decidí seguir así una semana. Llevo así meses y parece que voy todo el día drogada con analgésicos.

No es que simplemente esté más 'positiva'. El caso es que algo ha hecho 'click' en mí, y he descubierto que no puedo estar eternamente echando la culpa a los demás de lo que me pase a mí, porque a todo el mundo le suceden cosas malas, y peores. Pero está en cada uno de nosotros decidir cómo vamos a actuar ante estas situaciones.
Y son aquellos que no se derrumban por los suelos, y sin embargo, se ponen de frente para recibir el golpe, los que consiguen superar los obstáculos y seguir adelante, haciéndose cada vez más fuertes.