No creo que haya algo más difícil de poseer ni de mantener que la fuerza de voluntad. Al menos para mí.
He aprendido que por mucho que te esfuerces, en el momento en el que dejas todo para mañana y te flaquean las fuerzas, ya has perdido por completo.
Desde mi punto de vista, la fuerza de voluntad se puede tener si se necesita para algo que amas en lo más profundo, y si tienes una mente y corazón decididos. Si una de las dos te falla, la voluntad también.
Sé que es muy fácil decir que, cualquier cosa, a base de esfuerzo y dedicación, se acaba consiguiendo. Es algo que nunca me ha gustado oír y que no es completamente cierta.
Hay veces que estás haciendo todo bien, y aun así resulta un fracaso. Pero así es como funciona nuestro mundo.
Eso sí.
La sensación de lograr algo que te ha costado tantísimo esfuerzo es la sensación más satisfactoria que hay.
He aprendido que por mucho que te esfuerces, en el momento en el que dejas todo para mañana y te flaquean las fuerzas, ya has perdido por completo.
Desde mi punto de vista, la fuerza de voluntad se puede tener si se necesita para algo que amas en lo más profundo, y si tienes una mente y corazón decididos. Si una de las dos te falla, la voluntad también.
Sé que es muy fácil decir que, cualquier cosa, a base de esfuerzo y dedicación, se acaba consiguiendo. Es algo que nunca me ha gustado oír y que no es completamente cierta.
Hay veces que estás haciendo todo bien, y aun así resulta un fracaso. Pero así es como funciona nuestro mundo.
Eso sí.
La sensación de lograr algo que te ha costado tantísimo esfuerzo es la sensación más satisfactoria que hay.
No hay comentarios:
Publicar un comentario