jueves, 12 de junio de 2014

Ave Caesar, morituri te salutant

El otro día estuve pensando sobre la muerte. Sí, parece un tema muy lúgubre o romántico, pero me da por pensar en esas cosas.
Me parece curioso cómo, habiéndola experimentado tantos seres vivos, durante toda la historia del mundo y la humanidad, aún sea un tema "tabú", aún le dé miedo a la gente y cause terror allí donde vaya.
Lo más gracioso es que solo los seres humanos, de todos los seres vivos que hay, le tienen miedo a la muerte. Eso es, obviamente, porque somos los únicos que se mueren, y que saben que van a morir.
Lo cierto es que al hombre siempre le ha dado miedo todo aquello que desconoce. Si no fuera así, creo que no existirían cosas como la homofobia, xenofobia, etc. 
Yo misma, como ser pensante, creo que después de la muerte lo único que ocurrirá será una desintegración de la masa donde todo nuestro ser se dispersará, una simple desunión atómica. Punto.
Pero creo esto porque me parece lo más lógico. Y aunque supiera que existe vida detrás de la muerte, que existe un cielo, un infierno, o una reencarnación, seguiría queriendo dispersarme después de morir.
Porque, después de tener una larguísima vida, llena de alegrías y penas, pienso que lo único que querría sería dejar de existir.
No querría ni tener una vida eterna en el paraíso o el infierno, ni vivir infinitas vidas.




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